Real Fábrica de Tabaco

Hoy día es la sede central de la Universidad de Sevilla. Este edificio fue en su tiempo una de las construcciones más emblemáticas de la ciudad.

La antigua Fábrica de Tabaco se levantó en el siglo XVIII gracias al auge del consumo de éste, cuyo negocio estaba en manos del Estado. A partir del siglo XIX, este edificio se hizo mundialmente famoso cuando un escritor francés, Prospero Merimeé, se inspiró en una de sus cigarreras para escribir su novela Carmen.
Años después Bizet adaptó el personaje de Carmen para crear su ópera con el mismo nombre.

Junto al edificio principal, hay otros dos más pequeños: la capilla, actualmente con la misma función, y una cárcel, que hoy día es un departamento de la Universidad de Sevilla.